Nuestros vidrios

Si llevas un rato navegando por nuestra página habrás leído ya sobre la gran calidad de nuestro vidrio templado, y quizá te preguntes si no estaremos exagerando, o qué los hace tan buenos para los cerramientos de terrazas.

Así que te vamos a explicar de manera muy sencilla el proceso de fabricación, y lo que hace estos vidrios tan resistentes.

 

El secreto del vidrio templado

 

El vidrio templado es uno de los materiales más utilizados tanto en la construcción como en la industria del motor, debido a sus excepcionales cualidades.

Para fabricarlo, lo que se hace es calentar el vidrio de manera gradual hasta llegar a una franja entre 575 ˚C y 635 ˚C. Ésta es la temperatura de reblandecimiento del vidrio. Es decir, que empieza a ablandarse sin llegar a fundirse.

Lo que hacemos entonces es enfriarlo de golpe con una potente corriente de aire.

Esto provoca que el cristal exterior se contraiga rápidamente mientras el interior aún está caliente, con fuerzas de tensión opuestas que alteran toda la estructura del vidrio para hacerla mucho más resistente de tres maneras diferentes.

  1. Resistente al impacto: la estructura interna del vidrio templado hace que soporte los golpes directos como no puede hacerlo el vidrio corriente.
  1. Resistente a la flexión: el vidrio corriente tiene una resistencia a la flexión de 400 kp/cm2. El vidrio templado aumenta esa resistencia entre 4 y 5 veces, hasta un máximo de 2000 kp/cm2. Esto quiere decir que no sólo soporta mejor el punto de impacto directo, sino toda la fuerza que lleve detrás ese impacto, y que afecta a todo el vidrio.
  1. Resistente al choque térmico: cuando hay mucha diferencia de temperatura entre una cara del vidrio y otra, el vidrio se rompe. Es lo que llamamos choque térmico, y casi todos lo hemos vivido en casa: cuando por ejemplo tomas una bebida muy caliente, y justo después pones el vaso bajo el chorro de agua fría. ¡Rotura y cortes asegurados! Eso es porque el choque térmico que soporta el vidrio corriente es de tan solo 60 ˚ Esto es un riesgo inaceptable en el cristal de la terraza de un restaurante, o del balcón de tu casa. La resistencia al choque térmico del vidrio templado llega a los 240 ˚C. Esto contribuye además a convertirlo en un excelente aislante térmico.

Por todo lo que estamos diciendo, ya ves que estos vidrios están hechos para durar. Por este motivo, el corte y la forma deben quedar definidas en la primera fabricación, antes del templado: si lo hiciéramos después, se rompería.

Y eso nos lleva al último punto que queremos destacar de estos vidrios: que son vidrios de seguridad, que incluso cuando se rompen no suponen un peligro.

Cuando oyes “vidrios rotos” siempre piensas en peligrosos y afilados fragmentos. Pero la estructura interna del vidrio templado con esta técnica provoca que al romperse, lo haga en fragmentos diminutos e inofensivos, sin aristas cortantes.

Por esto se consideran vidrios de seguridad.

 

¿Y su mantenimiento?

 

Sencillísimo: ninguno. Sólo tienes que preocuparte de limpiarlos, y ni siquiera eso es un problema porque se abren hacia dentro. Pero el vidrio como tal está fabricado para perdurar (y recuerda que tienes una garantía de 5 años).

No le des más vueltas: el vidrio templado es el cerramiento para terrazas que estabas buscando, es seguro, es resistente, y con nuestros acristalamiento sin perfiles es como tenerlo todo abierto, pero aislado del frío y los elementos.