¿Os han entrado alguna vez ganas de celebrar algo nada más pisar un sitio?

A nosotros nos pasó hace poquísimo con el encargo del acristalamiento para una finca en Aranjuez – Madrid, y ¡superamos el reto!

Imaginad un entorno rodeado de verde por todos lados. Un lugar privilegiado llamado El Regajal que se ha convertido en el escenario de bodas, reuniones de empresa y todo tipo de eventos.

Acristalamiento finca en Aranjuez

Nuestra misión: un guiño a la naturaleza

La misión era acristalar un porche en uno de los patios interiores de la finca sin que ese espacio perdiera ni un ápice de su encanto.

Cerrar de otra forma que no sea cristal un rincón desde donde se visualizan colinas y cerros cubiertos de viñedo y olivar hubiera sido un delito.

De allí salen variedades como el Tempranillo o el Cabernet Sauvignon, perfectos para acompañar los entrantes en la zona acristalada antes de comenzar a degustar el menú.

Acristalamiento finca

El cristal, nuestro cómplice

El porche que cubrimos se encuentra en el lado izquierdo de uno de los patios de entrada a la finca, en la zona más alta de todo el complejo.

¿Qué te puedes perder si lo cierras con toldos o paredes? Absolutamente todo.

Si lo visitáis os recomendamos mirar desde sus cómodos sofás los increíbles atardeceres de esta zona, que no interrumpirán molestas barras de aluminio.

cortinas de cristal - Aranjuez, MadridPor eso, al llegar nos dimos cuenta de que la elección del cliente no podía ser más acertada.

El cerramiento en la finca debía hacerse con cortinas de cristal y no con toldos y paredes que robasen un solo milímetro a ese espectáculo natural.

Es la forma más cómplice de respetar el medio ambiente: ni se pierden metros ni se pierden las vistas.

 

Que nada estropee tu celebración

Las múltiples ventajas que de por sí tienen las cortinas de cristal en cerramientos de fincas aquí se multiplican.

 

Podemos reírnos de la lluvia, del viento y del frío en los días más importantes.

Si eliges casarte en El Regajal y tienes la poca fortuna de encontrarte con un día de éstos en tu boda ya sabes que nada podrá impedirte disfrutar de toda la luz.

Hubiéramos querido quedarnos a vivir allí, os lo confesamos, pero en unos pocos días montamos las cortinas de cristal una vez estuvo fabricado el vidrio templado.

¿El resultado? Lo puedes ver tú mismo en estas fotos. Un rincón precioso que se une al resto de la finca.

¿Si te animas a hacer un acristalamiento parecido para disfrutar de la naturaleza los 365 días del año, te aseguramos que pondremos el mismo mimo que en esta finca de Aranjuez.
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